Tag Archives: pamplona

¿Pasará frío?

DSC_2339¡Claro!, ¿Porqué no?. Las sensaciones de frío y de calor están ahí para protegernos. Son formas de avisar de que la temperatura corporal puede verse afectada por el entorno, y de que sería bueno hacer algo para evitar consecuencias graves. Si tenemos sensación de frío buscaremos cubrirnos para evitar la pérdida de la temperatura corporal. Por el contrario, si padecemos sensación de calor buscaremos lugares frescos o nos desprenderemos de ropa para evitar un sobrecalentamiento del organismo. Por fortuna normalmente somos capaces de encontrar soluciones y en consecuencia somos capaces de mantener nuestra temperatura corporal dentro de los límites fisiológicos (Normales, vamos).

Perro y gato necesitan mantener su temperatura corporal aproximadamente entre los 38ºC y los 39ºC. ¿Y qué hacen para lograrlo? Pues establecer un equilibrio entre los mecanismos que generan calor y los mecanismos que lo disipan. Y entonces ¿Cómo narices consigue un perro, o un gato, o un topo, llegar a una temperatura que puede ser mucho más elevada que el ambiente donde está? Y ¿Cómo consigue evitar pasarse y no autococinarse? Lo que sí es seguro es que algo tiene que hacer.

¿Como generan calor? Fundamentalmente por 2 mecanismos. Pueden haber más pero estos dos probablemente son los más eficaces. El gran calefactor interno es el hígado. El hígado es un órgano con tanta actividad metabólica que genera calor como consecuencia de ese trabajo metabólico. La sangre que lo baña y pasa a través suyo se calienta a su vez y como vehículo, lleva este calor a todo el cuerpo. El otro gran calefactor es el trabajo muscular. El músculo, en su trabajo, se calienta y como ocurre con el hígado, calienta la sangre que lo atraviesa. El temblor muscular en momentos de frío persigue precisamente este efecto. Por esto temblamos, para calentar el músculo y en consecuencia la sangre que lo irriga.

¿Cómo disipan calor? En este caso, el principal mecanismo de refrigeración es el jadeo. El intercambio rápido de aire caliente que sale de los pulmones por aire más frío que entra a los pulmones consigue disipar calor. Otros mecanismos son los que tengan que ver con el contacto de la piel con superficies frías o con ambientes fríos.

Y en medio está la piel y el pelo. Y el tejido adiposo subcutáneo. Que ejercen de aislantes.

Y entonces ¿Puede un perro pasar frío? . ¿Porqué no? Solo tiene que hacer frío. Claro, no va a a ser lo mismo para un husky siberiano que para un  pointer. No puede ser igual para un san bernardo que para un chihuahua. Los perrros nórdicos tienen tal capa aislante que la pérdida de calor es mínima. La únicas zonas desprotegidas son la nariz, las puntas de los dedos, el prepucio, las puntas de las orejas en menor proporción, que el perro tiene tendencia a proteger cuando duerme, enroscándose, ya que durmiendo, sin actividad muscular, la temperatura tenderá a bajar y esas zonas pueden suponer una fuente de fuga de calor. Los perros muy pequeños y de pelo corto lo llevan peor. Ni su piel, normalmente más delgada, ni su pelo, menos denso, ni su capa lipídica subcutánea, normalmente más delgada les protegen del frío con la misma eficacia. Y…¡Pueden pasar frío! Y lo pasan, claro. Solo tiene que darse el caso en que las condiciones ambientales superen a los mecanismos de aislamiento del perro. Y veremos al perro temblar. Y lo veremos buscando protección térmica. O lo veremos correr para calentar la musculatura.

¿Y qué podemos hacer? Pues es simple, en caso de que las condiciones ambientales sean crudas, protejamos al perro si lo está pasando mal. O se le ponen abrigos, o se le provee de un espacio más cálido. Incluso podemos adaptar su alimentación al mayor consumo calórico ofreciéndoles comidas de alta energía.

En la próxima entrada hablaremos del caso contrario, del calor ambiental y sus consecuencias.

Un saludo, frío en estos días, Leo

nn1