Socialización y vacunación. Conflicto de intereses.

_LEO2539Desgraciadamente para todos, los periodos de socialización y de vacunación del cachorro coinciden en el tiempo. Esto nos genera un conflicto de intereses difícil de afrontar dado que ambos procesos son vitales para la vida futura del cachorro, y nos toca decantarnos por uno u otro. Para los puristas de la vacunación sin riesgos estos meses deben pasarse en confinamiento y sin contacto con ningún otro perro, y para los puristas de la socialización supone un error irremediable el evitar ese contacto con sus circunstancias sociales futuras.

He de decir, para que no quede ninguna duda, que mi posición se parece más a la de los puristas de la socialización.

Por supuesto que soy capaz de comprender, aunque luego no las comparta, las razones de quién opina que sacar al cachorro a la calle antes de terminar su programa de vacunación es arriesgado. No tengo dudas de que si un cachorro sin terminar de inmunizarse entra en contacto con el virus de la parvovirosis va a tener un problema, y serio. Como tampoco tengo ninguna duda de que un cachorro que no socialice a esta edad va a tener problemas de comportamiento muy probablemente durante toda su vida, e igualmente serios.

¿Alguien en su sano juicio impediría el contacto de su hijo con otros niños hasta que estuviese correcta y totalmente vacunado? Probablemente no, y de hecho no lo hacemos. Enviamos a nuestros hijos a la guardería, a la escuela, al parque, a pesar de que, si tuviese la mala fortuna de encontrarse con otro niño que padezca poliomielitis pongamos por caso, iba a tener un problema, y serio como hemos dicho antes.

¿Y qué hacemos entonces?

Yo empiezo por explicar esta situación a todo propietario de cachorro que pasa por mi clínica. La opinión del propietario es muy importante para nosotros. Le hablamos de riesgos y beneficios. Yo les suelo comentar que debemos seleccionar adecuadamente los lugares a los que vamos a sacar a nuestro cachorro. Por fortuna vivimos en una sociedad donde los animales vacunados son una inmensa mayoría. Esto ofrece una protección excepcional a nuestro nuevo cachorro. Si lo introducimos en sitios urbanos tiene una altísima probabilidad de encontrarse fundamentalmente con individuos si no totalmente, razonablemente vacunados. Es decir, con perros con escasa capacidad de padecer las enfermedades que estamos protegiendo, y que por tanto no se convertirán en vehículos de transmisión. Todos sabemos que una población bien vacunada supone una buena protección para los individuos de esa población que no están vacunados.

¿Por dónde no hay que sacarlo? Pues por lugares donde no podamos garantizar su protección. Nunca lo llevaremos a una perrera donde el hacinamiento y las malas condiciones puedan albergar enfermedades. Son más seguros los parques urbanos que los rurales ya que en los pueblos hay más probabilidad de encontrase con perros no vacunados. No los dejaremos sueltos por las clínicas veterinarias (Procuramos que en la clínica los cachorros permanezcan en brazos o en la mesa de exploración, que siempre se limpia a conciencia)  donde se concentran la patologías de todo tipo.

¿Cuando cambia la cosa? Curiosamente cambia la cosa radicalmente cuando prevemos que el nuevo cachorro puede ser una amenaza para el entorno donde lo vamos a sacar. Y me explico. Cuando viene a la clínica un cachorro adquirido en uno de estos comercios al por mayor, sitios donde se venden miles de cachorros al año,  tratamos de que no salga a la calle hasta que no pase una cuarentena en su casa. Últimamente estamos viendo muchos cachorros comprados en este tipo de negocios. Son cachorros, muchos de ellos, importados del este de Europa. Desgraciadamente por las condiciones de viaje más las condiciones de almacenamiento (Suena fatal pero realmente los almacenan) a menudo vienen enfermos o muy enfermos, y muchos mueren de parvovirosis, parasitosis masivas, etc. Cuando vemos un cachorro de estos, le instamos a su propietario a que lo mantenga en cuarentena durante un mínimo de 15 días, en casa, sin sacarlo a la calle, para evitar que siembre estas enfermedades en el entorno por donde va a pasear. Nos parece tan importante esto que tampoco lo vacunamos hasta que no pase este periodo de cuarentena.

Pero lo que NO hacemos es aislar a un cachorro durante el periodo de socialización. Un cachorro, a día de hoy, puede vivir 15 años. Lo que hagamos durante el periodo de socialización va a dejar huella durante esos 15 años. Para bien y para mal. Y nosotros nos hemos decantado por apostar hacia la buena socialización.

Y lo notamos. Y mucho. Un cachorro socializado es un futuro perro feliz en la calle. Un cachorro no socializado tiene grandes posibilidades de arrastrar miedos y temores TODA SU VIDA.

Y la verdad es que nuestra experiencia es muy buena. Vemos muy, muy, muy pocos cachorros con problemas. Sin embargo vemos pocos problemas de miedos a cosas cotidianas.

Todo cachorro, antes de cumplir los 3 meses debería comportarse de manera tranquila ante cualquier actividad de un niño o grupo de niños. Pues mostrémoselo. Mostrémosle niños jugando, gritando, corriendo, jugando al fútbol, en columpios, etc. y mostrémoselo con tranquilidad, con calma, haciéndole notar que a nosotros no nos preocupa lo más mínimo. Y el cachorro lo aprenderá y en un futuro verá a un crío y, o querrá ir con él o pasará de él, pero no le tendrá miedo.

Todo cachorro, antes de cumplir los 3 meses debería reconocer la información que ofrecen otros miembros de su especie. Debería saber como reconocer un momento de juego, uno de tensión, uno de indiferencia. Y para que lopueda hacer necesita no tener miedo de otros perros.

Todo cachorro, antes de cumplir 3 meses debería poder reconocer todo lo que hay en un espacio urbano, o rural, o campestre como coches, motos, aglomeraciones, ruidos, semáforos, bocinas, porque van a ser parte indisoluble de su vida futura, y sería bueno que los reconozca como parte de su entorno, y los viva con relajación.

Ojalá que le mostremos como comportarse ante situaciones como tormentas, cohetes, aspirador, secador de pelo, baños… Con tranquilidad.

Un buen ejemplo de socialización extrema es la que se da en los perros de gente que desgraciadamente no tiene casa, y que no tiene más narices que vivir en la calle. Suelen ser perros que no se meten con nadie. Que no se alteran con nada. Son animales que soportan ruidos, frenazos, aglomeraciones… y muy a menudo lo hacen, DORMIDOS. Están tan socializados que no les afecta nada de su entorno. Una maravilla, a pesar de que su estilo de vida evidentemente no se lo deseo a nadie y mucho menos a su propietario.

En fin, espero no haberme dejado nada en el tintero.

¡¡¡ SOCIALIZACIÓN SI !!!

Un fuerte abrazo, Leo

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12 comments

  1. Muchas gracias por este tan buen aporte!! Tengo un cachorro pitbull de 2 meses y solamente la primer dosis de vacunacion y realmente me estaba preocupando ya que su veterinario me dijo que no salga hasta tener las 3 dosis completas. Esta cuestión me tenía mal porque quiero comenzar su sociabilizacion lo antes posible. Para colmo vivimos en una casa sin jardín y no quisiera que pase estos 3 meses encerrado. Me has aclarado el panorama!! Un saludo desde argentina!!! ☺nn1

  2. Hola compañer@s,
    Me ha parecido muy interesante este artículo. Yo soy de vuestra misma opinión y también intento transmitir la misma idea a los propietarios de cachorros.
    También quería felicitaros por las fotos, son preciosas! No sé cómo hacéis… tenéis un fotógrafo profesional?
    Desde Zaragoza un saludo de esta colega, y en especial para Dulce que fuimos compañeras durante los estudios. Y os animo a todos para que continúeis con el magnífico trabajo que estáis realizando.

    1. Muchas gracias por tu comentario. Se lo comentaré mañana a Dulce. Por fortuna el fotógrafo lo tengo cerca. Soy algo aficionado a la fotografía y me lo paso fenomenal sacando estas fotos. A menudo están hechas a salto de mata entre dos consultas. A los propietarios les ha encantado la forma de presentarlas y ya ha habido quien ha venido solo a que le saque una foto a su perro. Un saludo, Leo

  3. este articulo es simplemente GENIAL! de verdad que agrada poder leer algo asi, alguien que POR FIN comprenda y difunda lo que realmente hay. Normalmente, solemos oir o leer barbaridades como que el cachorro va a morir si sale a la calle antes de finalizar sus vacunas, o que la socializacion con otros perros no es tan importante como con los humanos (toda esta psicosis sobre ciertos perros es desmesurada). Al final tenemos lo que los medios de comunicacion quieren vender, perros asociales…. Sois uno de los pocos sitios que parece entender realmente de animales y que no solo actua por vender. De verdad, me ha gustado mucho el articulo (y los demas que he podido leer en la web). A ver si mas gente se anima a pensar como vosotros jejeje

  4. Excelente publicación Leo, la clave está en el equilibrio y en el menos común de los sentidos “el sentido común” 🙂
    Desde mi punto de vista la base de un desarrollo adecuado en todo ser vivo radica en el equilibrio psicológico, que por supuesto implica un balance social y de condiciones sanitarias.
    Así que tus recomendaciones vienen a responder y solucionar el dilema de muchos tutores caninos ante estos importantes procesos.
    Me ha gustado especialmente la mención que haces a la adquisición de animales de compañía en comercios mayoristas, un granito de arena a la concientización.
    Gracias

    Bendiciones,
    Elízabeth Manjarrés
    DonPerroYyo.com

  5. Me parece muy acertado vuestro artículo y más sabiendo que viene de veterinarios, donde hay muchos que se oponen a la socialización hasta estar vacunado el perro. Es ameno y con puntos clave para saber los pros y los contras de cada visión.

    Hace poco escribí un artículo sobre el mismo tema. Creo que os puede parecer interesante, os dejo el enlace:

    http://entreperretesadiestramiento.com/evitar-la-socializacion-en-favor-de-la-vacunacion-acertado/

    Un saludo

  6. No puedo estar más de acuerdo. Es evidente la importancia de vacunar al cachorro, pero de ahí a las afirmaciones exageradas que se leen en otros blogs, va un abismo.
    ¿No sería una barbaridad enclaustrar a un bebé por temor a un contagio de enfermedades? Pues lo mismo con un cachorro. Muy buen artículo, y sobre todo, da con el equilibrio necesario y lógico.

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